domenica 30 novembre 2014

RAFAEL ALBERTI - 4 poemas y 1 vídeo tomados de “Sobre los ángeles” / 4 testi poetici e 1 video tratti da “Degli angeli”


Rafael Alberti e María Teresa León - Museo Alberti, Puerto de Santa María 

Rafael Alberti Merello nasce nel 1902 a Puerto de Santa María, vicino a Cadice, in Andalusia, passa un’infanzia tranquilla e nel 1917 si trasferisce a Madrid dove comincia la sua avventura artistica come pittore rimanendo attaccatissimo alla sua terra d’origine.
Nel 1922 i suoi lavori vengono esposti nell’ateneo di Madrid, poco dopo entrerà in contatto con gli artisti e gli scrittori nella Residencia de Estudiantes, quelli che saranno in seguito i protagonisti della Generazione del ’27.
Nel 1924, mentre è costretto a vivere nella sierra (Guadarrama y Rute) a causa di una malattia alle vie respiratorie, pubblica la raccolta di poesie “Marinero en tierra”, un canto d’amore per il mare, che vince il “Premio Nacional de Literatura”.
Nel 1927 partecipa alle celebrazioni per i trecento anni dalla morte di Luis de Góngora in omaggio al quale pubblicherà “Cal y Canto”.
Sono del 1929 le dolorose liriche “Sugli Angeli” (“Sobre los angeles”) risultato poetico di una profonda crisi personale.
Quegli anni li passa a contatto con Federico García Lorca, Salvador Dalí e Pablo Picasso, amici e compagni di strada, pubblica poi “Sermones y moradas” e “El hombre deshabitado”.
Una nuova fase inizia con l’avvento della Repubblica franchista.
Nel 1931 entra nel Partido Comunista de España (PCE), studia teatro nell’Unione Sovietica e dirige con la moglie María Teresa León, scomparsa nell’88, la rivista rivoluzionaria “Octubre” e dal ’36 al ’39 partecipa alla guerra civile nelle file repubblicane.
Nel 1939, dopo la sconfitta repubblicana, si rifugerà in Francia, poi in Argentina quindi in Italia, a Roma, nel quartiere di Trastevere (1963).
Degli anni ’60 sono i suoi “Poemi d’amore” i versi per “Roma, pericolo per i viandanti”, “Gli otto nomi di Picasso”.
Le rime “Amore in bilico” sono dedicate all’erotismo e alla donna, alla sua nuova e giovane compagna.
Rientrerà nella sua città in Spagna, solo dopo la morte di Francisco Franco, nel 1977 e nel 1990 sposerà María Asunción Mateo, di quarantaquattro anni più giovane di lui. Gli verrà conferito il Premio Cervantes.
L’ultimo rappresentante della “Generazione del ’27”, il movimento a cui appartenevano anche García Lorca e Vicente Aleixandre, muore a Puerto de Santa María, per arresto cardiaco, il 28 ottobre 1999.

Opera poetica:

Marinero en tierra, M., Biblioteca Nueva, 1925 (Premio Nacional de Literatura).
La amante, Málaga, Litoral, 1926.
El alba de alhelí, Santander, 1927 (Edición privada de José María de Cossío).
Domecq (1730-1928). Poema del Ilmo. Sr. Vizconde de Almocadén, Jerez de la Frontera, Jerez Industrial, 1928.
Cal y canto, M., Revista de Occidente, 1929.
Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, publicado por primera vez en distintos números de La Gaceta Literaria, 1929.
Sobre los ángeles, M., CIAP, 1929.
El poeta en la calle (1931-1935), Aguilar, Madrid, 1978. Publicado por primera vez en Poesía (1924-1937).
Consignas, M., octubre de 1933.
Un fantasma recorre Europa, M., La tentativa poética, 1933.
Poesía (1924-1930), M., Ediciones del Árbol ( Cruz y Raya), 1935.
Versos de agitación, México, Edit. Defensa Roja, 1935.
Verte y no verte. A Ignacio Sánchez Mejías, México, N. Lira, 1935.
13 bandas y 48 estrellas. Poemas del mar Caribe, M., Manuel Altolaguirre, 1936.
Nuestra diaria palabra, M., Héroe, 1936.
De un momento a otro (Poesía e historia), M., Europa-América, 1937.
El burro explosivo, M., Edic. 5º Regimiento, 1938.
Poesías (1924-1937), M., Signo, 1938.
Poesías (1924-1938), Bs. As., Losada, 1940.
Entre el clavel y la espada (1939-1940), Bs. As., Losada, 1941. Dibujos de Rafael Alberti.
Pleamar (1942-1944), Bs. As., Losada, 1944.
Poesía (1924-1944), Bs. As., Losada, 1946.
A la pintura, Bs. As., Imprenta López (Edición privada).
A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1948), Bs. As., Losada, 1948.
Coplas de Juan Panadero. (Libro I), Montevideo, Pueblos Unidos, 1949 (2ª edición ampliada). Dibujos de Toño Salazar.
Poemas de Punta del Este (1945-1956), 1era edición Seix Barral 1979, 89 páginas, ISBN 84-322-9545-0
Buenos Aires en tinta china, Bs. As., Losada, 1952. Dibujos de Attilio Rossi.
Retornos de lo vivo lejano, Bs. As., 1952.
A la pintura (1945-1952) 2ª edic. aumentada, Bs. As., Losada, 1953.
Ora marítima seguido de Baladas y canciones del Paraná (1953), Bs. As., Losada, 1953.
Redoble lento por la muerte de Stalin, (Buenos Aires, 9 de marzo de 1953). Incluido en sus Obras completas. Poesía III. Seix Barral. 2003.
Balada y canciones del Paraná, Bs. As., Losada, 1954.
Sonríe China, Bs. As., Jacobo Muchnik, 1958 (en colaboración con María Teresa León).
Poemas escénicos, Bs. As., Losada, 1962 (2ª edic. ampliada y bilingüe español/italiano).
Abierto a todas horas, M., Afrodisio Aguado, 1964.
El poeta en la calle (1931-1965), París, Librairie du Globe, 1966 (Recopilación de toda la poesía social de Alberti).
Il mattatore, Roma, Eutro edit, 1966.
A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1967) 3ª edic. aumentada, M., Aguilar, 1968 (Prólogo de Vicente Aleixandre).
Roma, peligro para caminantes, México, Joaquín Mortiz, 1968 (2ª edición aumentada- Málaga- Litoral- 1974).
Los 8 nombres de Picasso y no digo más que lo que no digo, B., Kairós, 1970.
Canciones del Alto Valle del Aniene, Bs. As., Losada, 1972.
Disprezzo e meraviglia (Desprecio y maravilla), Roma, Riuniti, 1972 (Bilingüe italiano-español. Antología con poemas inéditos).
Maravillas con variaciones acrósticas en el jardín de Miró, B., Polígrafa, 1975.
Coplas de Juan Panadero (1949-1977), M., Mayoría, 1977.
Cuaderno de Rute (1925), Málaga, Litoral, 1977.
Los 5 destacagados, Sevilla, Calle del Aire, 1978.
Fustigada luz, B., Seix Barral, 1980.
Versos sueltos de cada día, B., Seix Barral, 1982.
Golfo de Sombras, M., Villamonte, 1986.
Los hijos del drago y otros poemas, Granada, Diputación, 1986.
Accidente. Poemas del Hospital, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
Cuatro canciones, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
El aburrimiento, 1988.
Canciones para Altair, M., Hiperión, 1989 (póstumo).

[Fonte principale per la bibliografia: http://it.wikipedia.org/wiki/Rafael_Alberti]




Nota per il lettore:
Nella fondamentale traduzione e cura di Vittorio Bodini, i versi di seguito pubblicati sono tratti dal libro:
RAFAEL ALBERTI, DEGLI ANGELI, Einaudi, Torino, 1966.





Paraíso perdido


A través de los siglos, 
por la nada del mundo, 
yo, sin sueñó, buscándote. 

Tras de mí, imperceptible, 
sin rozarme los hombros, 
mi ángel muerto, vigía. 

¿Adónde el Paraíso, 
sombra, tú que has estado? 
Pregunta con silencio. 

Ciudades sin respuesta, 
ríos sin habla, cumbres 
sin ecos, mares mudos. 

Nadie lo sabe. Hombres 
fijos, de pie, a la orilla 
parada de las tumbas, 

me ignoran. Aves tristes,
cantos petrificados, 
en éxtasis el rumbo, 

ciegas. No saben nada. 
Sin sol, vientos antiguos, 
inertes, en las leguas 

por andar, levantándose 
calcinados, cayéndose 
de espaldas, poco dicen. 

Diluidos, sin forma 
la verdad que en sí ocultan, 
huyen de mí los cielos. 

Ya en el fin de la tierra, 
sobre el último filo, 
resbalando los ojos, 

muerta en mí la esperanza, 
ese pórtico verde 
busco en las negras simas. 

¡Oh boquete de sombras! 
¡Hervidero del mundo! 
¡Qué confusión de siglos! 

¡Atrás, atrás!¡Qué espanto 
de tinieblas sin voces! 
¡Qué perdida mi alma! 

– Ángel muerto, despierta. 
¿Dónde estás? Ilumina 
con tu rayo el retorno. 

Silencio. Más silencio. 
Inmóviles los pulsos 
del sinfín de la noche. 

¡Paraíso perdido! 
Perdido por buscarte, 
yo, sin luz para siempre.



El ángel desconocido


¡Nostalgia de los arcángeles!
Yo era... 
Miradme. 

Vestido como en el mundo, 
ya no se me ven las alas. 
Nadie sabe como fuí. 
No me conocen. 

Por las calles, ¿quién se acuerda? 
Zapatos son mis sandalias. 
Mi túnica, pantalones 
y chaqueta inglesa. 
Dime quién soy. 

Y, sin embargo, yo era… 

Miradme.



Los ángeles bélicos 


(NORTE, SUR) 


Viento contra viento. 
Yo, torre sin mando, en medio. 

Remolinos de ciudades 
bajan los desfiladeros. 
Ciudades de viento sur, 
que me vieron. 

Por las neveras, rodando, 
pueblos. 
Pueblos que yo desconozco, 
ciudades del viento norte, 
que no me vieron. 

Gentío de mar y tierra, 
nombres, preguntas, recuerdos, 
frente a frente. 
Balumbas de frío encono, 
cuerpo a cuerpo. 

Yo, torre sin mando, en medio, 
lívida torre colgada 
de almas muertas que me vieron, 
que no me vieron. 

Viento contra viento.  




Los dos ángeles 


Ángel de luz, ardiendo, 
¡oh, ven!, y con tu espada 
incendia los abismos donde yace 
mi subterráneo ángel de las nieblas. 

¡Oh espadazo en las sombras! 
Chispas múltiples, 
clavándose en mi cuerpo, 
en mis alas sin plumas, 
en lo que nadie ve, 
vida. 

Me estás quemando vivo. 
Vuela ya de mí, oscuro 
Luzbel de las canteras sin auroras, 
de los pozos sin agua, 
de las simas sin sueño, 
ya carbón del espíritu, 
sol, luna. 

Me duelen los cabellos 
y las ansias. ¡Oh, quémame! 
¡Más, más, sí, sí, más! ¡Quémame! 

¡Quémalo, ángel de luz, custodio mío, 
tú que andabas llorando por las nubes, 
tú, sin mí, tú, por mí, 
ángel frío de polvo, ya sin gloria, 
volcado en las tinieblas! 

¡Quémalo, ángel de luz, 
quémame y huye



De: Sobre los ángeles, Madrid, Compañía Ibero-Americana de Publicaciones (CIAP), 1929

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Paradiso perduto


Lungo il corso dei secoli,
per il nulla del mondo,
io che insonne ti cerco.

Dietro di me, impercettibile,
senza sfiorarmi gli omeri,
il mio angelo morto, in vedetta.

Dove sta il Paradiso,
ombra che ci sei stata?
Mi risponde il silenzio.

Città senza risposta
fiumi senza parole, vette
senza echi, oceani muti.

Non sanno, uomini fissi,
in piedi, sulla sponda
delle immobili tombe

mi ignorano. Tristi uccelli,
canti pietrificati,
sulle estatiche rotte,

ciechi. Non sanno nulla.
Antichi venti, senza sole,
inerti, con tante leghe

da fare, calcinati
si levano, ricadono
all’indietro, poco dicono.

Diluiti, un’informe
verità in sé occultando,
fuggono da me i cieli.

Al limite terrestre,
già sull’ultimo filo,
con lo sguardo che scivola,

morta in me la speranza,
io quel portico verde
cerco nei neri abissi.

O che traforo d’ombre!
Bulicame del mondo!
Confusione di secoli!

Indietro! Che spavento
di ammutolite tenebre!
Anima mia perduta!

– Angelo morto, risvegliati!
Dove sei? Su, illumina 
col tuo raggio il ritorno. 

Silenzio.Altro silenzio. 
Senza battito i polsi 
della notte infinita. 

Paradiso perduto! 
Perduto per cercarti. 
Senza luce, io, per sempre.



L’angelo sconosciuto


Che nostalgia degli arcangeli!
Io ero…
Guardatemi

Vestito come tutti gli altri,
non mi si vedono l’ali.
Nessuno sa come fui.
Non mi riconoscono.

Per la via, chi si ricorda?
Sono scarpe i miei sandali.
La tunica mia, pantaloni
e giacca all’inglese. 
Dimmi chi sono.

Eppure io ero…

Guardatemi. 



Gli angeli guerrieri 


(NORD, SUD) 


Vento contro vento. 
Ed io nel mezzo, torre senza comando. 

Mulinelli di città 
calano dalle gole. 
Città del vento del sud, 
che mi conobbero. 

Per i nevai, paesi 
a rotoloni. 
Paesi che non conosco, 
città del vento del nord, 
che non mi conobbero. 

Ressa di mare e di terra, 
nomi, domande, ricordi, 
a faccia a faccia. 
Mucchi di freddo rancore, 
a corpo a corpo. 

Io, torre senza comando, nel mezzo, 
livida torre appesa 
a anime morte che mi conobbero, 
non mi conobbero. 

Vento contro vento. 




I due angeli 


Angelo della luce ardente, 
vieni, e con la tua spada 
dà fuoco agli abissi ove giace  
l’angelo sotterraneo delle mie tenebre. 

Che fendente nell’ombra! 
Scintille multiple, 
mi penetrano nel corpo, 
nelle ali implumi, 
in ciò che non vede nessuno, 
vita. 

Mi stai bruciando vivo. 
Vola lungi da me, Lucifero oscuro 
delle cave di pietra senz’aurora, 
dei pozzi  senz’acqua, 
dei botri senza sogno, 
ormai carbone dello spirito, 
sole, luna. 

Mi dolgono capelli 
e ansie. Oh bruciami! 
Di più, sì, sì, di più. Bruciami! 

Brucialo, angelo della luce, mio custode, 
tu che andavi piangendo fra le nuvole, 
senza di me, per me, 
freddo angelo di polvere, senza gloria, 
versato nelle tenebre! 

Brucialo, angelo della luce, 
bruciami e fuggi! 



Da: Rafael Alberti, Degli angeli, Torino, Einaudi, 1966. traduzione di Vittorio Bodini

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     « […] L’opera di [Rafael Alberti] è testimonianza di un senso virile del vivere, della stretta connessione tra poesia e vita, i suoi versi sono impregnati di una luminosità ‘terrestrità’. Egli avverte luci e colori, terre e fiori, distese marine con una straordinaria intensità sensoriale che si traduce in felicità espressiva, La costante della ‘visività’ nella sua poesia si avverte fin dal suo esordio, nel 1925, con Marinero En Tierra (Marinaio a terra) che lo consacrò ai lettori e alla critica per la precocità della sua maturazione, in quanto aveva dimostrato di assimilare oltre che nel campo della pittura (era anche pittore) quelle novità dell’avanguardia cubo futurista, sia i moduli stilistici e concettuali della tradizione popolare.

Alberti fu iscritto tra i protagonisti della poesia spagnola degli anni Trenta come Pedro Salinas, Jorge Gullièn, Gerardo Diego. Con essi Alberti partecipava alle istanze di rinnovamento del linguaggio poetico proprie dell’avanguardia e a una lettura dinamica della tradizione poetica spagnola con il recupero della tradizione barocca sull’esempio della poesia di Gongora.
Una costante della sua poesia che aprì poi al Surrealismo in Spagna fu quella di un linguaggio che dava forma definitiva e significante alle immagini dei sogni, delle allucinazioni come uno dei libri di liriche Degli Angeli del 1928. Gli Angeli si personificavano come creature in perenne movimento che davano vita a un itinerario poetico dominato dallo smarrimento e dall’angoscia per raggiungere la consapevolezza che solo attraverso la forza delle parole e del linguaggio esiste la libertà.

"Tu non sei sola, dice l'angelo d'amore e morte a Maddalena nell'Andrea Chenier, io raccolgo le tue lacrime, sto sul tuo cammino e ti sorreggo.Che importa se tutto intorno è fango e sangue? Io sono la vita, sono quello che fa della terra un cielo. Sono l'amore…"

Gli angeli di Rafael Alberti non sono fatti di sole parole: sono essenze, colori, pennellate su tele di dimensioni infinite. Sono angeli sconosciuti, angeli dei numeri, angeli buoni, disillusi e senza fortuna. Rabbiosi, ammuffiti, di carbone. Angeli dell'ira, vendicativi, del mistero. Angeli, avari, angeli sciocchi, angeli muti…
Sono i suoi nascosti stati d'animo, sono le creature perdute nel tempo, sono i sogni che accompagnano e sostengono le nostre azioni quotidiane.

"Stelle erranti come bambini che ignorano l'aritmetica".

E, come quei bambini, anche noi li vorremmo appena un po' magici questi angeli, e misericordiosi, affinché ciascuno di noi possa infine comprendere "il segreto notturno delle lavagne". Il poeta andaluso ha praticato la poesia come strumento di protesta contro le convenzioni della borghesia con l’idea di trasformare e cambiare il mondo. L’impegno politico-civile sarà per lui prioritario, con una efficacia espressiva e una forza d’urto così come nei versi:

“I bimbi di Estremadura/ vanno scalzi/ chi gli rubò le scarpe?”

Egli si definì un poeta intuitivo e civile e la sua stessa vita a partire dal 1931 appare proiettata verso la politica e l’attività militante, partecipando con passione alla guerra civile nelle file repubblicane. Poi venne il lungo esilio in Francia, Messico, Argentina, Italia interrotto nel 1977 dopo la morte di Francisco Franco.
In Spagna le sue poesie scritte tra il 1935 e il 1975 vennero pubblicate soltanto nel ’76 con il titolo Poesie dell’esilio e dell’attesa. In Italia è uscita nel 1997 una raccolta delle sue liriche dal titolo Poesie negli Oscar Mondadori. Al poeta Rafael Alberti è stato dato il massimo riconoscimento letterario delle lettere ispaniche con il Premio Cervantes nel 1983.
La poesia di Alberti è parola, una parola che deve essere catturata velocemente per descrivere versi d’amore:

“Se partissi amante mia, / se io partissi, / per non tornare, amante mia,
 / l’aria mi porterebbe, / amante mia, / da te.”

Il verso è attraversato dalla luce della rivelazione erotica, dai quattro elementi naturali, la poesia è respiro del mare, è vento che pettina le chiome, è descrizione pittorica:

“Non aveva la rosa compleanni o l’arcangelo. / Tutto, anteriormente al pianto e al belato. /Quando ancora la luce non sapeva/ se il mare nascerebbe maschio o femmina. / Quando il vento sognava chiome da pettinare/ e garofani il fuoco e gote da infiammare/ e l’acqua, delle labbra ferme a cui abbeverarsi. / tutto, anteriore al corpo, al nome e al tempo, / Allora, io ricordo che una volta nel cielo…”

Ecco, la poesia di Alberti ha assolto a una missione, quella di appartenere all’eternità o quantomeno a quella permanenza della poesia che come la calce (Calce e Pietra, 1929) non ha età, appartiene come asseriva un altro grande poeta della cultura ispanica-messicana Octavio Paz “alla memoria dei popoli, ma è anche quella parte segreta dell’anima di ciascun popolo nella quale, in qualche modo oscuro e ambiguo, si riflette e si profila il futuro”. » 

Rossana Tinelli [in http://www.specchiomagico.net/rafaelalberti.htm




“EL ÁNGEL DESCONOCIDO”. UNA VIDEO-LETTURA 



Franz Serrano Rodriguez legge “El ángel desconocido” di R. Alberti, 
dal libro “Sobre los ángeles” (Op. cit.) 
Musica: J.S. Bach - BWV 147 - 7 - Jesus bleibet meine Freude

[Negli anni ’70 questa Corale di Bach è stata trasposta dal cantautore Sergio Endrigo in musica leggera: dotata di un nuovo testo e col titolo “La marcia dei fiori”, il suo canto era affidato a un coro di 12 bambini. N.d.B.]



Rafael Alberti: El ángel desconocido
Lectura: Franz Serrano Rodriguez 
https://www.youtube.com/watch?v=eYksCmLA3DM









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sabato 22 novembre 2014

ANTONINO CAPONNETTO - SULLA POESIA





Antonino Caponnetto è nato a Catania, dove ha vissuto, salvo una breve pausa romana, fino al 1980. Dal 1981 vive a Mantova. Per l’Editore Campanotto ha pubblicato i due libri di poesie “Forme del mutamento” (1998) e “La colpa del re” (2002). Per le Edizioni Kolibris ha pubblicato la raccolta di versi “Miti per l’uomo solo” (2009). Suoi testi poetici sono stati radiotrasmessi e altri sono apparsi su rivista. Presso le Edizioni del Trito&Ritrito sono inoltre apparse (in limitato numero di copie destinate agli amici), quattro plaquettes: “A che serve?” (2001), “Le chiare strade” (2002), “Contromovenze” (2003) e “Petits cahiers pour la douleur du pauvre” (2005). Per la rivista “Zeta News”, dal 2002 al 2006, ha curato insieme a G. Sammito l’inserto “Atti Barbari”. Sia con altri che in proprio ha inoltre promosso e curato iniziative sulla poesia e, in particolare, sulla scrittura poetica. È presente in rete dal marzo 2012 con il blog Caponnetto-Poesiaperta: http://caponnetto-poesiaperta.blogspot.it/. Suoi testi poetici, un intervento sulla poesia, un’intervista e altro, sono leggibili anche online attraverso vari link. Non mancano le prefazioni e i contributi critici alle opere di giovani e meno giovani poeti.

L’intervento che qui riportiamo oggi è stato pubblicato il 20 agosto del 2012 sulla rivista online ElegiaStella RainStars Associazione di Arte e Cultura, ed è uno fra i diversi contributi apparsi in occasione del primo compleanno della rivista stessa. il link del relativo post risultava essere, per un certo tempo, il seguente: 
Ma, al nostro bravo clic, il link risponde aprendo la homepage di Rainstars.net senza trovare la pagina cercata. Ulteriori ricerche tramite Google non conducono a nessun risultato. Così, non potendo rintracciare il post di ElegiaStella, si è ritenuto opportuno ripubblicare qui il contenuto del suddetto intervento.



SULLA POESIA SULLA POESIA SULLA POESIA SULLA POESIA SULLA POESIA SULLA POESIA SULLA POESIA SU


Il luogo comune

   Secondo l’opinione comune la parola “poesia” ha un significato quantomeno duplice. Essa da un lato identifica un discorso o un ragionamento o una comunicazione in cui prevalgono ritmi e cadenze, ripetizioni, immagini che modificano e rendono più ampi i significati immediati, arricchendoli inoltre di ulteriori significazioni, sia interiori che emotive. Da un altro lato quando diciamo, ad esempio, di un testo che esso è “poesia”, intendiamo quasi inevitabilmente riferirci a un che di alto, di nobile, rassicurante, commovente, rasserenante, vivace o pungente o altro. Ma questo non è che il luogo comune. Per dire qualcosa di significativo sulla poesia, bisogna andare oltre questo.

La poesia fra maschera e individuazione

   Per quanto strano (e restrittivo) possa sembrare, io credo che il cammino della poesia debba avere il medesimo itinerario vitale del poeta che ne è il portatore, e che il destino della poesia non possa che essere il medesimo che il suo poeta si dà, in quanto essere umano che sceglie se stesso. Questo significa che io credo non solo nell’identità fra la poesia e il suo poeta, ma anche nel fatto che, nell’uomo che si sceglie come poeta, l’Ars Poetica e la vita debbano in un certo qual modo coincidere. E se l’uomo che è nel poeta ha il suo tragitto di crescita e maturazione, se passa dalle varie maschere che ne celano (o moltiplicano) il non ancora maturo Ego, allora la sua poesia indosserà quelle stesse maschere. Ma alla fine del lungo viaggio interiore che è inevitabile (ed è simbolicamente rappresentabile con la mitica discesa agli Inferi da parte di Orfeo) il poeta ha ancora al suo fianco, a sua guida, la Poesia. Allora nel ritrovamento di un Ego ormai unificato e maturo, nell’identificazione totale col proprio Sé, troverà che la propria poesia ha subìto e superato le stesse prove, ha raggiunto una sua pienezza e maturità che non abbisognano ormai di nessuna maschera. Ma tale conquista, per quanto grande, non è necessariamente definitiva, proprio per il fatto che si ha a che fare con la poesia, la quale con l’ausilio di una lingua strutturata e canonizzata va a costituire un linguaggio, quello poetico, per cui è vitale essere continuamente sia coltivato che rinnovato.

La guerra contro il linguaggio

   A conti fatti, secondo me, il compito fondamentale del poeta e della poesia, anche quando entrambi abbiano raggiunto la consapevole maturità di cui ho parlato, è combattere quella che in ogni epoca è stata, ed è oggi, una vera e propria guerra contro le forme strutturate e canonizzate del linguaggio e della lingua. Tutto questo è sempre parte di un processo di decostruzione nei confronti di una pretesa di verità che appare tale solo entro il recinto di regole linguistiche non più messe in discussione, e per ciò stesso attinenti al potere costituito. La necessaria decostruzione di cui parlo non ha in sé niente di rivoluzionario, o invece sì, è assolutamente rivoluzionaria, proprio perché osteggiata da quel potere già nominato, ma che tuttavia, se realizzata, rappresenterà un grande progresso, e questo anche nel campo della semantica e della linguistica, per la sua capacità di far risaltare i significati sottesi dal non detto, per la sua possibilità di rovesciarne il senso, perché negando ogni e qualsiasi pretesa di verità e, soprattutto, producendo e accrescendo l’insieme dei nuovi significati, andrà ad accrescere, alla fine, tutte le possibili significazioni originarie, facendo sì che un semplice “discorso” inerente il linguaggio poetico, si espanda fino a farsi una sorta di lógos universale.

L’oggi della poesia - e il suo domani

   Lo spirito del nostro tempo è quello della corsa all’informazione, ottenuta in tempo reale e considerata indiscutibilmente vera. Ma il nostro far poesia ha bisogno della riflessione, della capacità di percepire e assecondare i nostri naturali ritmi interiori. Anche il linguaggio risente di questa corsa talmente competitiva da diventare suicida. le parole si abbreviano, si sintetizzano, diventando estranee a se stesse, le nostre poesie s’intristiscono, si fanno aspre e dolorose, spesso dimentiche perfino della speranza. Lo studio delle lingue è in auge come non mai, ma il linguaggio poetico ha bisogno di essere reso più fertile rispetto a questa desertificazione interiore suggerita dal nichilismo al potere. Davanti a questa immagine del mondo che nega il valore dell’essere umano, riconoscendone solamente l’esiguo prezzo, credo che una enorme, forse unica, possibilità sia data dall’innumerevole catena di contatti per fortuna possibili in rete. I poeti che ho incontrato in rete mi hanno in massima parte stupito per il loro talento, e alcuni hanno mostrato di possedere, oltre al talento, anche una forza morale tale da raccogliere le nuove sfide inevitabili oggi per chi fa poesia. Ed è opportuno precisare che per questi poeti si tratta di non smarrire le proprie radici, in senso sia geografico che culturale, come anche di non smarrire il proprio ricco patrimonio linguistico e culturale. Molti di loro, migranti come tutti noi dovremmo ormai considerarci, scrivono bellissimi versi nella lingua del Paese d’arrivo. Ma fanno tesoro delle loro memorie passate, attingendo alle loro più profonde radici,. Sono loro, e  con loro anche noi, i portatori di una lingua futura che conferirà un significato universale anche alla più povera delle parole. Sono loro che conieranno, e con loro anche noi, un variegato ricco multiforme grande linguaggio poetico, che non si chiederà il prezzo ma che saprà il valore di ogni cosa, ogni pianta, ogni creatura.

Mantova, 8 agosto 2012                                                                                                                                       Antonino Caponnetto
























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